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c.dolores.escudero Obra

P R E S E N T A C I Ó N

Pretende esta página, ofrecer una visión de mi “intentar hacer” a lo largo de los años dedicados a la escritura.  En ella se encuentran dos apartados o “temas”: 

Uno, dedicado a los libros publicados y ya agotados.

Otro, a las obras en las que en la actualidad trabajo y están en proceso de creación en diferentes grados de avance.

Aquí queda, pues, una página que probablemente experimentará pocos cambios, porque ese mi “intentar hacer” en escritura, cada vez es más lento, concienzudo y hermético; habiendo llegado a la capacidad de crear en mí, auténticos estados de extenuación.

Madrid, Febrero del 2008

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LUDIR HASTA LA LLAMA

LUDIR HASTA LA LLAMA

LUDIR HASTA LA LLAMA

Vorágines 8.12.78









Colgarme de tu párpado
aunque te pese.
Casi seguro que me dejas.
Quitar las bombillas
que cegaban,
mirarte,
acercarnos al borde,
servirte de cuaderno,
salpicarnos.

Y sentir tanto, tanto calor,
tanto tenue,
tanto casi

pero otra vez espuma,
azúcar,
leche y jalea,
amarillo y otoño

y una espinita aquí,
entre los dedos.


))((


Cuando tus besos parecían
más suaves en mi boca;
fuiste avanzando
por el cuello
hasta mi cráneo.


Allí,
por primera vez,
me amaron unos dientes.


))((


Estuve pensando en pedirte
que me dieses gozar.

Me daba miedo que aquello sucediese
y que yo solo supiese responder
en forma de perro:

lamiéndote las manos.


))((


Las cerezas entre el pelo
consolada
néctar gozosa
a punto lluviosa
boca nube dama.


))((


Hialina mostrando
tanto tanto mimo
presada espero
apenas movida
apenas brillo
silbada en tu oído.


))((


La piedad en la piel
Proterva y muy opalina
claro que medrosa
es jaculatoria
Palpitante
Sufriente
Casi vaho
Sinuosa y temblor
Un oráculo que omina.

No me juzgue usted mal.


))((


Probablemente sí.
Sin darme cuenta, te había
confesado mi debilidad.
¡Atrapada!
Te salía un hilillo
de espuma por la boca,
mientras me retorcías
la pierna izquierda.
Yo te insistí:
continúa si eso
te hace feliz.
Luego nos enseñaste
a lamer a todos;
pero a mí, -que soy muy torpe-
se me enredaba la lengua,
y como nunca sentiste misericordia,
me flagelabas la boca.
Entonces vi como lloran los pájaros,
y me quise meter en la jaula con él;
pero olvidé el camino
del sillón a la ventana.

Es culpa del verano.


))((


Alcanzarte,
ir hacia ti.
¡Que impotencia!

Pasa un destello de mandarinas
por entre mis párpados.
Me froto los ojos con los índices.
Tengo lágrimas de zumo.
Se hizo mujer el invierno
y se quitó los picos
para darse redonda.
De nata te multiplico.

Debiera, yo también,
dar portazos o
machacarme la mano
contra el mueble
donde tu lo hiciste.
¡Mi muy… y todo el diccionario!

es una larga tarea para ser de madrugada.
Me da miedo tu ciudad.


))((


Me pondré unas gafas negras,
un velo, y un parapeto.
¡Mejor lo tapo todo!

Cómete mis flores,
mastícalas despacio,
así,
en zumo no,
pégalas al paladar.

Ahora te asusta,
pero deberías saberlo.
Algún día tenía que ocurrir.

No, no fue un juego.
Dolores está hilvanada.


))((


Vuélvala loca.
Otra vez agua bendita
en la cabeza.
Me excitan sus manos.
¡Cuanta bondad!.
La casa a cuestas.
He perdido la página.

¡Todo nimbo, princesa,
todo nimbo!


))((


Me empeño y
me hago sombra;
pasas y no me ves.
Me enciendo la cabeza,
vas de espaldas.
Me parto en trocitos y
me reparto por la casa.
Te encuentras un dedo
y te recuerda algo.

Si tú quieres
te miro de frente.

Luego desenterrarte,
santificar tu fiesta.
¡Bendíceme!
Ganado el cielo.


))((


Anudada en tu pelo
y arrastrando con mis talones
todas las impotencias de mis
veintitrés años de historia.

Para tus oídos
yo era muda;
para tu piel,
etérea.

Siempre tropezaba
en la misma piedra;
sobre todo, allí,
a la altura de tu sexo.


))((


Te estaba diciendo que me sacabas del mundo,
que estar contigo era un cuento, volar, navegar también.
Me gustan tus locuras.
devanabas tu ovillo entre mis manos.
¿Ves como soy muy débil?
Me gustan tus mentiras que me ensalzan,
que me enseñan a desear.

¿De qué se queja señora
si ha vuelto a sentir?

Te separan mis abrazos.
Me atrapan tus despedidas.

¡Eres tan terrible!

))((


A Ramón Peyró




A medio mástil mi estandarte; y pretender engañarme
como siempre. Colores muy gloriosos para mi paso de
vencida. No sé si tengo sueño; una falta de sabor en
el paladar, sí. Un viejo cuchillo que se resiste a cortar.
No sabía dar las gracias, tampoco era oportuno.
Quería preguntarte mi nombre, no estaba segura de
que lo recordases.
¿Los pechos? Mire usted, siguen aquí –sí, sí, dónde antes-
(pero no son los mismos).
Es bueno equivocarse, así se le bajan los humos
a mis engreídos dedos.
Claro, claro que les queda mucho por aprender
-si se va usted a poner así, me trago el filtro
y tiro de la cadena-
Todos podemos engendrar subnormales. Esta usted
muy seguro y tranquilo. Dolores no hace locuras;
no sabe, la pobre.
Puede que la solución esté en eso.
¡Caballero!, ¿por quién me toma?
No le consiento que hable de sus manos; ¡que desfachatez!
No, no, no, sólo que me crispa el calendario y los recuerdos
y sus cartas, doctor; pero sobre todo, no tener dedos suficientes
para contar los besos que dejé de darle.
Ya, ya sé que me estoy poniendo pesada. No son horas
de plática. Muy interesantes los niños vengativos; pero está claro
que algo no funciona.
Yo me lo guiso y yo me lo como (que tentación de cianuro).
Como usted comprenderá, es hora de retirarme –no, no, por favor,
no insista, comprenda mi situación-. Mi fracaso es comprensible,
pero ¿y las mariposas…?


))((


¡Que aprenda a navegar ella sola!
Mi fiebre va al revés,
cada vez más helada.
Estoy cambiando el plumón,
casi calva.
Sigo divisando tu barco.

Sin duda marejada.


))((


Se clavó los dientes en la vena.
Se quitó las zapatillas.
Se cortó el pelo.
Gateó por el pasillo.
Puso las sábanas en la mesa,
y los manteles en la cama (canibalismo).
Te nombró sesenta y una veces,
eran sus días de navegación,

y se declaró efímera.


))((


Encontrarme de mujer frente al espejo que tal vez con
un poco de ron sepa a más dulce que siempre me dio
miedo cruzar calles y no por los coches sino más por los
peatones que siempre me atropellan y acaban dejándome
horizontal en la calzada soportarme las piernas a las cuales
cada vez tengo menos simpatías contestar las cartas y a
cualquier señal o alusión que me sea dada ya que no se repiten
las verdaderas oportunidades y ya que el grosero de el barquero
no me dijo que las niñas bonitas no pagan dinero y seguir
lamiéndome de soledades y aguantarme río y corriente
que ya es trabajo para los tiempos que corren el propio domingo
vestido de martes y perdiendo su festividad se necesita ser
aguafiestas y tela de difunto pero las raíces no acaban de secarse
del todo y eso me impide una replantación provechosa para el bien
de la economía de mi cuerpo pues nada que para ponerme flores
en la solapa lo primero que necesito es hacerme una chaqueta
y luego un ojal encontrar una florista y eso suponiendo que no
se marchiten de aburrimiento y cuando estaba escribiendo esto
el teléfono ha sonado y para qué decirte quién era ¿no ves qué
lo menciono? por supuesto
por supuesto
de menos nos hizo dios… el muy…


))((


Tiritas muy bien todos estamos prestos a que salpiques
alimentarme de jabón creo que soy tu desperdicio
¡que pena! que no linda que caída que mala noche sin su
cuerpo mire usted que se agarra que la noche no huye
que me cuentes un cuento que si fuese lenzal hacerme tu
estandarte lúcida puedo seguir fumando mutilándome
el pelo atacarme los costados un recuerdo que no dejes
de reírte seguir contando los días intentar embarcarme
de nuevo robarte el dolor.

Cuídate de mis arrebatos.


))((


Dolores se quiere crecer de llaga.
Ya no me ve, asomo la cabeza, y no me ve.
Seguro que has comprendido.
He abierto mis ojos a todo cuanto vieron los tuyos.
Anoche me sangraba la boca y se quebró mi andamio.
No encuentro el almendro compartido.
Soy buen marino, me hundiré con el barco.
Enardecida, me escondo en tu pozo.

¡Ahhhh, si fuesen simulaciones…!


))((


Claro que como no querías peinarme
se ha suicidado la raya de mi cabeza.


))((


Es acariciar la cabeza de una sisella, una isla azotada
por mis manos, nesgar los perejiles de tu cuerpo,
arrancarme mis plumas de torcaz, merendar en tu bosque,
tus pulsos son puntillas, abrir las alas y recalcitrar,
holgada, muy holgada.
Tú, sisella malvada.


))((


Tiemblo.
Miedo.
Muy lejana.
Casi, esta vez casi.
Otoño y caramelos.
Color verde.
El martes tal vez.

Tú un pozo.
Él una espiga.

Muy despacio.
Respirar.
Mi hija esta pringosa.
Verte, sobre todo verte.
Batallas por librar.

Mi pájaro tiene hocico.
Yo, un diente roto.

La luna otra vez.
el cuello.
Un nudo de dolor.
Un poco mimosa.
Setenta veces siete.


))((


Los dedos dejaron de ser dedos…
Écheme azúcar
y déme vueltas.
Mi muñeca piadosa me escupe
para demostrarme amor.
El muchachito haciendo caridad
y yo llena de ampollas.
Soy opaca, fascinada, orlada.
En cada uña un lacito
y las manos en celofán.
Los dedos dejaron de ser dedos…


))((


Entre tomillas ajenos, el pasado. Sobre el barro,
por el lago, los caballos queriendo humillarme
y resoplando historias que ofenden. Luego,
desde arriba, su voz que no era clara.
Mis botas, histéricas, pisotean flores.
Carencia de pulso. No esperar
la balsámica mentira; pero
seguir viviendo.


))((


Desnudo, de rodillas, me acaricias los tobillos.
Te olvidas que escuece, y sigues llenándome
los oídos.
Cinco dedos te besan la cara.
Una sombra te lame.

Nadie te conoce mejor que mi espalda.


))((


Mentías al hablar de aquella casa;
todo está lleno de virutas,
las aralias te esperan húmedas.

Yo, mientras, decido empezar de nuevo.


))((


Se muere como un perro,
esa señora maganta y oscura.
Esta tarde volverá a pedirte
que la tiñas de añil.

Siempre distraída, ausente.
A este paso acabarán despidiéndome.


))((


Y yo, amor mío.

Se estaba suicidando mi hija.
Me puse a mirar todas las fotos.
Me gustaron aquellos poemas.
Ya sabes que soy huérfana.
Jose acariciándome el pelo.
El teléfono hablando solo.
Mi padre votando patria.
El camarero negándome mariposas.
La comida quedándose fría.
El niño aprendiendo tu nombre.
El cartero retrasándose.
Aún amarilla y otoño.

Y yo, amor mío.


))((


Añoranza de cabalgar
Afanes de vaselina
Sistemas aciagos
Dominio de la brasa
Arpadura de baba
Palpitante costra


))((


Que estaba muy cansada. Tan oleosa que de las manos
resbala. A si es que todo quemazón y un intento de aullar.
No hay dimensión más abanto que este cuerpo, y la piedad
lo único que resta.
El paladar sin explorar, pero seguimos sin medios.
Yo esperaba lo mismo de siempre, pero mis rezos no fueron
atendidos; sin embargo tú, pero ya sabes, las invasiones
tienen siempre sabor a norte y a invierno.

No sé como decirlo, pero creo que me estoy muriendo.


))((


De percalina negra y pespunte
quemadura de los ojos
y acaso rizarse de ausencias
pero que no refugio
de atormentados.

Un fuego oxidado
de doliente criatura.


))((


Te veré de costado,
quicio de ráfaga.
que ya marisma dónde
no era posible acercarse.
No te asustes de mi temperatura,
esta fiebre no mata.

Nunca la mar quedó en la meseta.


))((

Traer en jaque a tu sombra
ejecutar acordes sobre tu espalda
barloventear de tu mano
martinetemoscatel tu boca
rezumarme en tus muñecas

violenta viruta tu lengua
almíbar hondo y canela
cobres y ventanas rotas

plantarte de jaras
pretina para tu cabeza
cimbrearse las rodillas
charol para tus ojos
laringe a tu idioma

modelar limones tus manos
y un pequeño potro salvaje
ludir hasta la llama.







_

"Ludir hasta la llama"
(c) C.Dolores Escudero
Madrid. 1979

ESTUVIMOS A PUNTO DE ECHARTE A LLORAR

ESTUVIMOS A PUNTO DE ECHARTE A LLORAR

ESTUVIMOS A PUNTO DE ECHARTE A LLORAR

PRÓLOGO




Lloraba estando raso, muy seguido, casi llorando.
Medio litro de color pompeyano,
hija de sus obras,
planta inferior,
orden que forma.
Lo vi con mis propios ojos.
Los pajaritos de su respiración o vasija
que contiene una cosa.

(M de La Fuente)






Estuvimos a punto de echarte a llorar:

Hay un pájaro
ebrio
junto al charco.








Si me favorecen los vientos…
Si me favorecen. seré llevada hasta tu dermis, y allí esparcida;
aunque de esta forma (apoyada en hoja no vegetal), sea como
una perla que se lamenta de ausencia de garganta.

Hubo un tiempo de paisaje cambiante. En ti llanura y cima,
verdor o resquebrajada sequedad de tierra, aguacero o higuera
que aplaca sol.
Hubo un tiempo…
Hoy la orilla es imposible. Tú resaca. Tú remolino que succiona
mis piernas a tu profundidad.
Mi vocación son tus pasos.
Yo regresada desde tu abrigo. Desnudez. Tu abrigo.

Si debes partir, que no sea en carrera. No con zancada.

Van de puntillas los segmentos que dejaste en mi muñeca. ¿Sabes?
Se me escaparon todas las venas la noche de vorágines.
Se me escaparon anudándose a las tuyas.
Y tú lo permitiste. Lo permitías.
¿Continuarán los barcos después de ti y de mí?

Ya casi no tengo necesidad de que me toques para sentirme inventada
por ti, para sentirme tuya. Para que brote esa catarata al límite
de mi tronco.
Tú, columpiando la clave de nuestro idioma; columpiándola hasta hacerla saltar
por el aire, más allá de cúmulos, nimbos y cirros.
Contemplaré como alguien, más ligero que bombarda, abraza
tus juncos, es amparado de demasiada luz bajo tu pelo.

Déjame pensar que tú no sientes tanta decepción, que me permitirás
aún el vértigo.
Tal vez amar no es sino desafiar; y yo te he dado oportunidad
de comprobar mi cobardía. No quise dejar huellas de tristeza sobre ti.
Yo siembro.
Yo recojo.
como Breton te digo: << lo que yo he amado, lo haya conservado
o no, lo amaré siempre>>.
Quien te ama es una mujer.

No lo permitas…
se hunden labios. Las palabras quieren vencer rampa.
Yo calcinada en silencios. Más. Más. más. ¡Oh tu potestad!.
Ni un soplo de aire. No llegas. Todo espeso pantano.
Vampiroausencia.
No lo permitas…

No mastico palomas. Tú y yo para tablero de ajedrez.
Fuego en carne. Celebrar cielo y sombra.
Pídeme. Yo te presto mis ojos. Yo para respirarte.
Marejada.
Mi infancia.
Latí.
Ser capricho de tus brazos.
Tu sexo. El pórtico.
Amparar los ciclones de tu lengua.
Nunca lo he dicho.
Te amo.
Lengua pan y arcada.
Yo. Que amo tu lengua.
Rectifica mi flanco. Deja que tus dedos avancen por él
como amorosas orugas. Galopa.
Galopa.
Conquista mi geografía. Sin resistencia a tu exploración.
Orgullo de haber besado tus rodillas.
De haber sido velada.
De tu cuello. De ser el hueco dónde alguna vez te cobijaste.

Yo, que tanto deseo navegar junto a ti,
¿cómo pedirte el mar?.

J´appelle.


))((


A Concha García
de “Las escapadas





Arder en lo presentido.

A las tres de la tarde
me alimento
de tus signos.

No llega el veneno

de la alternativa
o tus víboras.

Lo único que une mi tos a tu farándula
inútil te necesito o
mucho
mucho
mucho
ancho infierno
el pájaro que esta vez
no ha visto nada
ni testigos.

Después de todo
agoniza
un espanto
de
mujer.


))((


A José Mª Bartolomé
en esta Cátedra.





Las aletas de tu nariz en el sueño
más velar
más posturas repletas

y se abren las manos
mientras dices
que me quieres
que muy a pesar
de no ser nada o
casi nada
me quieres

y busco tu boca
victoriosamente
y
la realidad es que me besas
me estás besando
en este lecho
no contestara
nadie
tu ámbito
y el vino
más desolado de cualquier
bodega
te hubiese bañado ahora
o los insectos
que indultábamos cada
verano
enamorada de los aires
que
te traen
un bedel de tus
pasillos
empeñada en el sopor
de mi pelo
los niños que no nombrabas
una oportunidad
para degollar
antiguos almanaques

y creerte
creerte
hasta la insolencia
vaivén
para jurar que
amo tanto la media
como
¡viva la naranja entera!
las visitas
púrpuras
inoportunas siembras
para una desbocada cosecha
y tu ropa
y
el cine
y
la lluvia
dulce
cogida a tu mano
puertas para el vientre
las escaleras de su casa
eran cajones
repletos
de hilos
cintas
y
macarrones larguííííííísimos
cubrieron aguas
en el edificio
y
por banderola
izaron
las sábanas
de nuestro
lecho
tropiezo en el cristal
y desfilan
dormidos por las esquinas
quiero que te alejes del algodón
que sueñes mucho
que nos deslicemos por toboganes
hasta
macetas
de jacintos
que deben nacer para ti
esta primavera.

Una vez más
amor
una vez más.


))((


A Uberto Stábile
y
las fresas que coreamos juntos
.




mi cometido de minué. jinete a la grupa de mi danza. flor de mis macetas.
gatito de mis roedores. mayúscula y punto final de mi escritura. pecho de
mi lactancia. cueva de mi prehistoria. elefante del Aníbal que amparo. primera menstruación. raíz de mi bosque. cimiento de mi casa. puntada de mi vestido. salsa de mi manjar. decimonono de mi veintena. Piedad de mi Vaticano. guau de mi perro. cirio de mi procesión. ingeniero de mi puente. matrícula de mis estudios. neumático de mi utilitario. tarima de mi enanez. mayo de mi junio. memoria de mis olvidos. antibiótico de mi gripe. arrullo de mi palomar

¿ Y aún que no sienta celos?


))((


DOS CARTAS: Mi dulce:




I


El silencio por respuesta. Quien calla otorga, dice el pueblo sabio.
Una almohada puede ahogar. Pensé en hacerte pasar la noche en el balcón, sin ropa por supuesto. No pude. Estaba demasiado mal.
Y el sueño que no llegaba. Luego me levanto y me miro al espejo.
Tengo la sensación de tener los dientes muy sucios.
Siempre hay cambios meteorológicos cuando tú no estás.
Muy blancos los pantalones. También puedo aprender a conocer tu espalda.
La distancia no es de colores. Los exponentes de mi ecuación pueden
simplificarse.
En la tarde del día siguiente, un bar quirófano me amparaba con dos
Cubalibres. Pienso en ti. La irrisión…
El metro dirección Argüelles. Una historia más de soledades, << a mis
soledades voy, de mis soledades vengo>>, que dijo el poeta.
Las capacidades son lo más importante. ¡Ah mi dulce… te besaría la nuca!.
Un poco resbaladiza. La mujer es otra forma. Tus manos un baremo para
medirlo todo. Amor terrorista, ¿y si me mandases por los aires?
Deseos de asomarme por tu boca hasta. Te llevo dónde quiero. Tiempo
de betún este. Sólo a mí me niegas.
He conquistado las Termópilas en un caballito de tiovivo. Y dices que te
atrapo. Je je je je. Voy a terminar metiendo la mano en un cesto. Como
Cleopatra.
¿Y si llega el ángel que esperabas y no vino? Pues champagne y socorro.
Y luego, qué hago? Tu boca no es para un beso. Millones.
¿Qué culpa tengo yo ?
El mundo es una naranja, no es un pañuelo. El mundo es una mujer que
baila, que aúpa y despeña.
Creo que alguien ha tratado mal a tu amiga. << Y en la boca llevaré, sabor
a ti>>. Consuelo tibio. Me imagino confidencias.
¡Ah, tú no sabes a quién has albergado!
Me haces Rita Haywort a bofetadas. Impasible el ademán.
Agua del Carmen para reponerme.

He decidido dejarme querer.


II


Me sabes a torrija con canela y vainilla.
Los perros muerden las paralelas de luz que permite la persiana del vecino de enfrente; y mis ideas, a las tres y diez minutos de la madrugada, son el
apéndice extirpado a mi cuerpo hace trece años.

Tú mi visión. Mi líquido hechizante. Apoteosis. Mi séquito de posibilidades.
Lou Red. Yo tu orilla más loca. Nada hasta mí.
Mi instante de júbilo. reunida. Yo para mantequilla de tu tostada.
Carmelo aullante. Maquillaje de mi torpeza. Tú.
Mi conferencia trascendente. Dialéctica de mi piel.
Te amo.

Pasan por malos momentos los geranios del balcón. Falta la riada
de tu risa. Quiero comprar litros y litros de leche contigo. Consagración de mi vino.
Cuá- Cuá. Yo tu patito. Aunque sea feo. Portal de mi trasnochar.
Lunar en triángulo. Acércate. Genuflexión. Laudo laudas laudare.
Trapecista de tus nalgas. Laudavi laudatum. Ovación final.

Amor de venados en monte.
Huella de mi Dios.


))((


Ruedan ojos tras negro en bajada lenta. Siete te aleja.
Me resuenas. Mi abanico yedra. Salpicarte como acto que deseo.
Tú bosque. Yo ardilla.
Tú mirador también. Tú buril.
Para volar, para volar es tu espalda.
Y yo al filo de lamer, entre dientes, aquellas estalactitas de tu saliva.

Sonajeros dicen la hora. Me alzan escalofríos que provocan
inseguridad y la caída.
Congelada boca.
¡Están aserrando el viento vida mía!
Y me grabo y me bordo en ti. Recoveco indispensable. Uno ángulos.


¡Ah mi pisada salpicada!
Adivinarte en contra. Destreza más que atroz.
Esa alianza nuestra y
los venenos.


))((


Tinta ahoga calamar
son los pechos
que agonías de alambre
no se atrevían
no
y chorreando más invierno
o solo se te ve
el lunar
esta luz
perdí las alegrías
o me quedara si te quedaras.


))((


Me tienes
cómo pan la levadura
más alto el mar
o un cansancio de gaviotas
una riada que respeta
el sendero a tu casa
me deja avanzar
y las mareas hablando
a tu cuerpo
criatura de rumores.

Me tienes
como oxígeno el aire
pulpa de membrillo
más dulce
tu frente acotando
mi prisa.

Me tienes
dónde el sol estornuda
de las cosquillas
de tus pies
porque suben cintas
que trenzan
pasos a mi soplo
ocupo el lugar
que es entre ti
y no temo.

Me tienes
dónde alcanzan las natas
a la más frágil saliva
da más hambre
la alborada te nombra
con el eco de mi voz
grande
mi criatura
de espuma
y herida.


))((


POR EL MAR CORREN LAS LIEBRES
(tonto-cuento)

A Calleja.




Te insisto para que no te creas nada de lo que voy diciendo a la gente.
Cuando no puedo doblarme, sigo el consejo de Safo y me quiebro. Luego
nadie viene a juntar pedazos, y así, alcanzo diez y siete clímax (que son
los trozos en los que estoy partida), diez y siete orgasmos, que aun puedo
multiplicar por el número de células de cada uno de los trozos de mi cuerpo.

Podemos hacer memoria; ¡ah los, recuerdos…!
pero yo prefiero soñar, soñar incluso los tormentos que cualquier
dulce indecente me puede provocar.

Se está haciendo muy tarde, y no tengo ganas de jugar al escondite; ni
siquiera al <Me vienen unos deseos locos de agotarte, de consumirte, de mostrarte
al desnudo delante de todos; para que vean que tienes filos cortantes,
y resinas pegajosas, y olvidos que asesinan.
¡Ah si tuvieses una antorcha en cada ojo!; besar y prender, ver como vas
ardiendo: primero el pelo, las cejas, las pestañas… Y ZAS, allí justo,
te apago, y vuelta a besar; pero esta vez, para mitigar tu escozor.

Me encuentro bolitas de miga de pan en el baño.
Me encuentro una caja de madera con signos de amor.
Me encuentro tus trescientas veintisiete fotografías.
Me encuentro tu ropa repartida por la casa.

Apago el cigarrillo, pongo música y un gin-tónic,
me maldigo un poquito.

Te insisto para que no te creas nada de lo que voy diciendo a la gente.

Y a este tonto-cuento lo titulo: <>…


))((


Marzo y los laberintos
el riesgo de tus manos
los infiernos futuros
me saludan
mientras me rozo, con fuerza,
los nudillos, porque no me siento limpia
y me dejo vagabundear por ti
y para ti.
Y no ves que no es nada más que amor o
gracias por tus ramas y por
los ríos que pusiste en mis dedos
como anillos
es el sentido que tiene un canto
tras tu ventana
y no ves que han almacenado anécdotas
las pestañas y que se han perdido
como el manojo de laurel
que traía en la cesta
que hay una trouppe de sediciosos
acampados sobre mis hombros.

No hemos subido a montes para despeñar
infancias –orfandades místicas- no hemos
quemado las naves por si algún capullo
de mariposa viajaba en ellas.

Dame tus señas más imposibles
no me prohíbas nuevamente
la primavera
turba
esas leyes
trázame un mundo para habitar
en tinta china.


))((


Cada misterio de mis órganos manando hasta tus rodillas; dolorosos
pliegues dónde te amo, dónde te esbozo, dónde sospecho que los bordes,
son aquí, el único comienzo posible hacia el futuro.
-Ah mi llama de previsión inmortal!
Por estos días se nos mostrarán acres las máscaras, demasiado acertadas,
que a toda costa querrán impedirme el placer de tus modos de esponja; así, esta puerta será maniobrada, erosionada, por un empeño de accidentes
Tendré que repetir mi show, para saber qué barnices añora y defiende; qué
huida de ruiseñores descomponen sus tardes.
-Calígula.
Y nada más dar el portazo, y nada más colgar el teléfono; me parece
que alías dogmas, que deslizas pedazos de nuestra vida hacia el tiempo
que deja ya de sonar.
Probablemente mañana estaré rogándote, tú, mi tahona, noches de presencia. Por ahora solo puedo intuir la pleamar de tus disgustos.
-Parada, es tan difícil volver.
Éxodo para la furia y escándalo de los justos. Bahía a los ladrones
que regresan a casa.


))((


Yo no
Yo no he sido.

(de y a Consuelo García del Cid)




El empleado del terror mezclaba nuestros sueños,
a fin de hacerlos irreconocibles,
y es evidente que una criatura que no puede reconocer
sus sueños, es una criatura desdichada.
Alguien la había visto a un palmo de su rostro,
y como tomaba su brazo y se dirigía por el pasillo
anterior a los servicios. Allí, alzó sus manos disponiéndolas
lentamente detrás de su cabeza.
Entonces, le introdujo la lengua en la boca.


))((


“…An das göttliche glauben
die allein, die es selber sind”.

Holderlin


A Jörg Bassler




Malditos sean los motivos
y las lámparas que se empeñan en alumbrar
mis tinieblas más amadas.


))((


A Lola Martinsanz,
que imagino tanto, tanto




No debes corear los pomos de mi puerta,
el ceñido de mi abandono.
No debes hacerlo madre mía.
No debes; que solo así,
no se apagaran los ecos
de nuestras palabras
jamás dichas.


))((


A Nacho Gárate




Me da un pequeño ruido,
tal vez amoroso.
Tiene la sana intención
de ensordecerme.


))((


Me tomó como a un jugo
Un pequeño insecto me exploraba
Agüita de lluvia la ducha junto a su cuerpo
Como un dibujo esbozada
Siempre a falta de su firma

Templado sigue el clima
Sin embargo
Hoy tengo frío.


))((


1979 Toda la casa teñida
1981 Toda la casa derramada




Fue demasiado silencio
entonces lo supe

(lo temía tanto
que vino a suceder)

Aún decías de tu embobamiento
al ver como se separaba
como se abría
como se derramaba.
Quitarte el abrigo
subir la manga
callada mirarte

y pretender decir
que aquí
no ha pasado nada…

_

"Estuvimos a punto de echarte a llorar".
(c) C.Dolores Escudero.
Edita: Cuadernos del Mar.
Valencia. 1981





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TODAS MUEREN A LOS QUINCE

TODAS MUEREN A LOS QUINCE

TODAS MUEREN A LOS QUINCE





Todas mueren a los quince.

( Diderot)


Pues lo hermoso no es más
que el comienzo de lo terrible.

( R.M.Rilke)


La estética del fracaso
es la única durable.

(J. Cocteau)






LIBRO PRIMERO




Debo tornar la situación lo más oscura posible
(y tensa hasta hacerla estallar)a fin de que el drama
sea inevitable, a fin de que podamos anotarlo el la cuenta
de la fatalidad.

( J. Genet)







Colmillos de león
Una luna uña. La casa metálica y sin mirilla.
Era abril era mayo.
A lo lejos sin migas de pan, sin responder.
Las bocas dejan escapar pequeños gritos,
se rinde el cuerpo; no es dulce volver la cabeza,
acercar el oído.

Un mono mecánico, de juguete, daba brillo a una botita
roja; sólo, cuando me lo comía todo.

Colmillos de león
Pájaros sin pluma.
Manojo que recitaba insultos o pesadillas.
Puse cerezas en un cesto de mimbre.

Colmillos de león
Claro que nada fue jurado. Llorar no es ser vencida (o).
Es natural imaginarse a los escorpiones con gesto breve.
Diríase
que
no
amanece.
No tienen alas los barcos.


))((


Zumban/ y arrasan los minutos de esta tarde
que no conoces junto a mí/
puta tromba/ y en tanto no brincan
los erguidos pájaros
negros desprendidos
y borrados/ tinaja/ o/ porcelana.
No se me olvida el idioma que aprendí
el idioma que traduzco con soltura/
matriarca/ las flores y son memos los versos/.
Barnizas en la lengua los mimitos/ recógete las mangas/
en desnudez por los pasillos la bata recién tendida/ tus
dedos como hiedra/
mienten y las navajas mienten harán saltar la mina
por los aires/ sin pólvora/
en salazón tobillos y muñecas.
Pero no supongas un alboroto.
Cancerosa está la matriz/ escote
los pechos tapizando la mesa de hambrientos comensales/
el agua no tiene olor/ aún no es verano
y se adelantan Moscateles
Albillos y Villanueva.
Introduce el aire de tus pulmones hasta los míos/
engalánate de domingo/ palpita mente/
dos aguardan trinidad santísima milagro de tizas
sobre el negro de pizarra.
La pena azula los blancos y dianas de certeros tiros
/ debe tener la carne morena/ no rompas
las redes que contienen olores de costumbre
somníferos y codeínas
penachos y criaturas que no se demoran en sostener.
Mienten
y
las
navajas
mienten.


))((


¿No puedes entender que me siento muy inútil sin ti?


))((


Estoy sola en el deseo.
No me avergüenza el vaso de agua en la mesilla;
tampoco hay que ponerlo, tener sed,
sólo cuando se ha abusado de la cantidad
de alcohol… pero
Estoy sola en el deseo y
rememorando tu cuerpo, mientras declaro
que no puedo hacer equilibrios
al compás del agua de lluvia y
no de tu carne.
Tus OjOs de un color que no acabo
de saber nombrar,
los espejos que te reflejan,
algodones,
coronándome en tu saliva.
Estoy sola en el deseo.
Donde se desliza tu cuerpo se afirma el mío.
Mi parte de mujer doliéndome, acotándome.
Las muñecas, las rótulas, el espinazo,
como fresas abandonadas por tu boca.
Estoy sola en el deseo,
tratando de encontrar el azúcar
que falta, o ser simplemente
idiota,
rugirte bocanadas en la ropa,
o solo abajo
abajo
ahí abajo
y que sea largo el tiempo.
Estoy sola en el deseo, acércate aquí,
ahora que
Estoy sola en el deseo,
altérame durante, al menos,
milnovecientosochentayseis años;
ahora,
que no recuerdo ninguna canción alegre;
ahora,
que no podría imitar tus manos.


))((


También a mí, como a Rimbaud,
hay muchas cosas que me conmueven
hasta hacerme llorar.


))((


En el ½ del día


Planeo accidentes imposibles.
Fábula Milesia= Inmoral.
Y yo afirmando. Mis corvas y tan difícil cesión,
una larga carta. Zalemas.
Devorando picaportes inútiles.
Sueño por cuarta vez, en lo que va de semana,
con el Parque Güell,
que corro perdida por entre sus columnas
-yo también, como ellas, inclinada- tú, riéndote
desde detrás del dragón de la fuente.
Yo o Blancanieves o F. Nietzsche.
Los lobos me acunan y empujan mi ternura.


En los ¾ del día


Deletreando mi cabeza bajo la luz


En 4/4 del día


Dans mes yeux les mondes, les morts.
Tout fragile.


))((


Para poseer algo o alguien, es preciso no abandonarse a él,
no perder la cabeza; en suma, ser superior. Pero es ley de
vida que se goza sólo aquello a lo que nos abandonamos.

( Cesare Pavese)


Hace ya un frío que no es amable; pero esta es mi estación,
que me transporta a locuras rápidas y a infancias hermosas
(¿alguna vez es verdaderamente hermosa la infancia?)
Posarse en las torres construidas con tristezas de pájaros
sobre las camisas que muestran, a duras penas, sus secretos,
en la forma curiosa que adoptan las piernas de los hombres
bajo los pantalones.
Algunas veces no sé estar ahí, no sé responder,
no sé ser una ruina obscena o coqueta; ni siquiera descuidada.

Suena como una gota de agua el saxo de Gil Evans
esta madrugada
-hay una línea que siempre rompe las madrugadas-
y hay siempre tormenta en los espejos; sin embargo,
no soy amiga de los espejos; de las tormentas sí.
A veces, a estas horas, solo es hermoso un naufragio
sobre la alfombra…
No sé si despertarte para decírtelo.


))((


El movimiento del limpiaparabrisas del coche
recordándome el de mis propias caderas cuando
estás cerca
o creo que lo
estás
o no
estás.


))((


Lo que aún me concierne, lo que no cede,
lo que me impide despreciar, lo que se nombra desorden,
lo que derriba, lo que no aísla…
No, no pretendo llegar a ninguna conclusión.
La retahíla podría continuar.
No te busco más fatigas.
¿Qué importa?
El pensamiento de tu presencia me exalta;
eso, si es palpable.


))((


Comprender que no se es continuación de nada,
que ningún dolor sabe a otro dolor,
que ningún placer sabe a otro placer; que hasta
el propio rostro cambia, cuando cambia el templo
que ampara la dirección de su mirada.
No, el deseo no se transforma, no se sustituye,
no se permuta; en todo caso se duerme, se enferma,
se sumerge, agoniza, muere.
Nace otro.


))((


Las torres no ven más allá.
Se desnudan las ruinas de mis bostezos, de mis inviernos,
de mis desconsoladas caricias.
Hurto templanza a los pájaros, escalo coherencias,
planeo accidentes imposibles (ya lo he dicho).
Inútiles monstruos, discretos, empuñan mi mano,
y los festejos que fueron ofendidos, toman venganza.

No me quieren tus años, no me quiere tu prosa,
no me quiere tu sombra.
Los entonces se conciencian espesos. La memoria
de humilde circunda peores frutos.
No me quedan atardeceres para cruzarte mi lengua avergonzada.
No hay ánimo que me absorba de esponja.
Me desconocen mis hijos y sus miradas imposibles; me
desconoces tú, y mis prudencias, dóciles, se ríen de mí,
¿no las oyes?.
Los dioses están de sobra, y yo me consumo
en apetencias de oasis.

Acueductos me niegan el paso; y el estado, mi estado,
me perdona, me excusa
de elocuencias de cedro.


))((



No hay dedos –solo arrugas- miles de dibujos formados
por el tiempo que he permanecido en el agua.
Baja la tensión arterial, y el resultado es agradable:
también los brazos, las manos, las piernas.

Estuvieron enojadas las cimas.
Se habían agotado los dulces paseos
por los barrios de tus dedos.

No te preocupes, mis brotes te saludan
y para la nieve de tus axilas, pongo cielos en cuclillas,
que no te derritan.
Mi sueño y tu socorro.
No olvides mi nombre y mi rumor.
He llegado a tus estanques, allí, donde hace tiempo,
preparaste mi casa de ninfa. Eran días más consolados,
tenía el aliento, así como un vuelo oblicuo y dulce,
llegaba a morirme de los encajes y las ventanas,
alcancé un hambre suave.

Ahora, venas y sonajeros, un taburete para el perro
y sus proezas.
Las tontas molestias de mi mano izquierda y mis rodillas…
no me escuchas.
Jaleas para la agresión.
Mencionas tus pequeños ojos oscuros en aguardiente.
Quieres desplomarte para insultarme…
no me escuchas.
No me escuchas.


))((


UN DÍA DE FEBRERO


Mis actos mejores… solo el espejismo
de los caminos que nunca sabremos.
¡Ah que sostener las sienes es un largo insomnio!

Estuve bien con el <>,
disponiendo prender fuego a los remordimientos.

Exposición de Piet Mondrian: “Nube rosa” 1906

¿Qué no hacer?


))((


UN DÍA DE ABRIL


Leonard Cohen me recuerda
la necesidad de un impermeable.

“That´s the store of my life” de Lou reed.


))((


UN DÍA DE MAYO


Mostraban tus ojos
el paraíso que perdías.

Leyendo a Bataille: “Lo imposible”


))((


VOYEUR


Se entinta en secreto
y acecha tras las puertas, las ventanas;
e incluso, las cortinas del cuarto de baño.
Quizá se agria mientras imagina
más de lo que sus ojos ven,
le gusta más perder que ganar su silueta,
y convencerse de querer pertenecer a la casta
de las estuatillas de arte negro que, algunas
malas lenguas y plumas, se empeñan en mostrar
como inspiración de una época de Picasso.
No criba ni arremete contra su turbación,
disfruta, simplemente disfruta; aunque no oiga nada,
y reconozca que jamás logrará tener inspiración
para vivir, activamente, una trama tan rumiada,
delicada y violenta.
No versificará este amable y gratuito placer,
porque no busca el homenajear a nadie; ni siquiera,

la savia dulce de su boca,
la izquierda de su hambre,
ni su onanismo siquiera.

Como si no tuviésemos suficiente
con la manzana que digerimos.


))((


                                             a Uberto Stábile (carta)




Que nada sobresalte tus pensamientos.
Madrid es octubre y yo también soy, fundamentalmente,
octubre.
Es el mes que me despliega –en verano me encojo
de evidencias-, el mes que me hace de cristal; en él
me siento, como otros en primavera, con más deseos
de amar, de ternuras.
Octubre es mi esquina, mi puerto, mi avenida,
el cielo, el mar en mi habitación y
hasta un idioma.

He jugado este verano a estar en casa.
He dejado vivir a las moscas.
He leído-escrito mucho.
He proyectado, proyectado…
El placer, creo que, perdió un poco de inocencia.
Me he desnudado fundamentalmente, para dormir;
también para el jazz.
En silencio he cabalgado sobre centauros; en la palabra,
he sido mi propio estado de excepción.
Una noche descubrieron el centro de mi mundo; he estado
tres días arrasando fronteras.
Me escribió una vieja amiga que lleva seis años
secuestrada por apellido nuevo, seis años.
Me he indignado con esos dos triángulos/estrella
que hacen el 69 sobre las bocas del resto de la humanidad.

¿Qué más?
Que tengo las piernas poco andarinas; pero el corazón
en carrera.

¡Ah,
lo más hermoso de estos tres meses!: una bandada
de palomas sobre la cabeza de M…
un bosque lleno de hiedra, lloviendo a cántaros
y los tres bastante borrachos,
y una noche que me saqué los ojos,
para que ciega, me leyesen poemas hasta la madrugada
(muy bajito y al oído).

Un beso laaaaaargo
laaaaaaaaaaaaargo; y ya sabes:
“El tiempo no puede seguir siendo sólo tuyo”
(de una canción de Carolina)


))((




LIBRO SEGUNDO




¿Cómo podría amarte más
sin tener que convertirme en un criminal?

( R. Lowell)





PAN DE CERA


Duermo en la sexta estación
antes del cielo.
Irrumpo en las encrucijadas.
Alguien debería confirmar la existencia
de esa calle donde suelo verte en sueños.
No es el alfabeto del demonio,
no es el idioma de los infiernos.
Un espantapájaros de ancha chaqueta
me ofrece un billete para viajar
a través de tus heridas.
Digo que las medusas, de pura apariencia suave,
producen las rozaduras más dolorosas
sobre la piel.
Entrego a Incola Sacco una ampolla
de cicuta que él rechaza.
Los ángeles nos han abandonado.
Los naipes me obedecen.
Cuando mi padre llora,
convierte mi odio en un paisaje vacío.
Debo creer, firmemente, que la resurrección
viene del polvo, que sentada sobre el trono
de este reino, soy inocente, que mi último techo
es tu clemencia.

este pan es de cera.


))((


I TRIED
(canción)



Lloro el sueño que huye.
La casa comienza a enfriarse,
quisiera besarte,
no me atrevo con el vacío.
Mi boca trepando al tejado del edificio.
Nada me convierte en lo que soy.

Ser consolada,
no descarto el correo.

Todo sigue ocurriendo como un susurro.
Su cuerpo seguirá desnudo y suave,
seguirá oloroso y templado
como el año pasado,
como hace cuatro años,
como el lunes.

La lluvia no arrastra las montañas;
a mí tampoco.
Llevo demasiado tiempo escribiendo
un poema de amor, demasiado tiempo
sin saber lo que sé.

Nada es suficiente; pero aquí,
deberíamos estar siempre abrazándonos.

Lo intenté.


))((


MIENTRAS TODO CABALGUE



No me robes para el amor
el tiempo que te robo para
el diálogo.

No consientas en buscar la cerradura
dónde pueda encajar tu llave.

Forzaré el mundo,
haré trampas en el mecanismo
de todas las ruletas,
no te convenceré,
no electrificarás tu puerta para mí.

No encuentro motivos
para pisar, a fondo, el freno.


))((


TODO LO QUE QUIERO HACER

(Bob Dylan)




No estoy menos perdida
que cuando no te añoro.

Una ciudad para el deseo.
Me llevas en la punta de tu pluma
trazando estrechas avenidas.
lo que no podemos bailar ninguna tarde,
lo remoto que no nos olvida,
lo diferente, lo que atraviesa.

Guiñándoles toda clase de pruebas
Por supuesto todavía
Admitiendo azúcar
Flotando en cualquier parte
Besos en el oído
Visceralmente

Impacientándonos con lo mágico
Varias veces durante la noche
Una vez en el vacío
Volando sobre el orden de esta ciudad
Convenciéndonos de la existencia de un millón
en nuestros bolsillos.

Una puerta no debería estar cerrada
Nada termina ahí.

All i really want to do.


))((


LOVE IS IN CONTROL
(canción)



Contrólame
más que al aguardiente
o al largo de tus uñas.
Piensa que puedo ser el séptimo
camino que conduce al primer cielo.
Contrólame
como a un semáforo,
crecida de río,
o interés de crédito.
Piensa que puedo ser la esquina
donde ejerzas tu oficio.

Contrólame.
Diviérteme.
Recoge los pedazos.


))((


¡CUANTO SUONO QUI PERDO PER TE!
(canción)

                                                     a Lu




Nunca pensé que te invadiese la locura; pero
si era posible que me atacase a mí, al contemplarte
en aquel estado.
Dosifiqué la medida de ron
que tenía sobre la mesa,
y acerqué, más, mi cara a la tuya,
por si ese gesto te honraba.

Yo no quise decir, nunca, que mi amor
fuese capaz de introducir el mundo
en tu puño; ni que una garganta, como la mía,
podría interpretar un aria de ópera
felizmente.

He querido esconder las llaves
de los cuartos oscuros,
las iniciales que nos advierten,
y las armas, puntiagudas, que amenazan
nuestros artesanales bordados.

No podemos seguir viajando
como un óxido.
Nuestras vidas no tienen suficiente
hierro para mantenerse y soportarlo.
La lógica es un ataque, amor mío,
igual que la casa que me mostraste como tuya,
igual que el olor hermoso que traías
después de no verme en dos semanas.

Cuando mis dientes rechinan
ignoro que hora marcan los relojes,
y nada me da la impresión de que están
interrumpiendo el paso de las banderas,
arrugadas, pero gloriosamente vencidas.

¿Podrías alargar la luz
de este relámpago, para
que finalice la lectura de un
Thomas sereno?


Quería no morirme de sed,
por eso exprimí tu corazón
en pleno día y apasionadamente,
por eso arrebaté todos los jugos
que descubrí en tu cuerpo; y si algo
había mineral en ti, lo puse en erupción.
Era solo para mis labios.

Nadie protege mis delirios,
pero tu me circundas de mieles
y de océanos; por eso reservamos
una habitación para los asesinos.
Ellos ,no serán sanguinarios.

Tal vez,
debamos quedarnos.


))((


AVESTRUZ



¿Crees acaso qué ella es una ciudad
dónde tu puedes estacionar tus tanques.
Una boca dónde tu puedas colocar
constantemente tu taza.
Una maldición que escupir a todos
los habitantes de la ciudad.
Un aguacero.
Una cucharada de miel.
Un espejo.
Un agente deteniendo a todo
el que te mire mal.
Una iglesia románica dónde
refugiarte cuando hace calor.
El Séptimo de Caballería arrasando
a los indios que pretenden tu cabellera?

¿Crees acaso qué ella es
una pomada antiinflamatoria.
Que es la herencia de los padres
que nunca tuviste?
¿Una mentira
Un blues
Un cuerpo siempre desnudo
Un poema de amor
Un disfraz invisible?

Tú no eres un ser humano.
Tú eres una avestruz dramática.


))((


TODO RELIGIÓN, ESTA




Tiémblame con tus manos,
más adentro,
más.
No concluyas la oración,
alarga la letanía,
no abandones el templo,
prosigue en el altar.
Siéntame a tu diestra,
repósame en tu sagrado corazón –en ti confío-
ángel guárdame,
voz de mi conciencia
y mi delito.
Grábame tus mandamientos,
confírmame,
confírmame.
Dame tu cuerpo y tu sangre,
la paz para el sueño.
Guarda mi fe,
ámame como a ti mismo,
pídeme la vigilia y el desvelo
hasta que cante el gallo.
Toma mis dos mejillas,
ábreme como al mar Rojo,
multiplica días y noches.

Resucítame.
Resucítame.


))((


INCIDENTE




Nunca he aprendido lo que otros
saben; tal vez sea una religión
o una moral.
Esta ciudad me hace extraña
a mi ropa y todo lo que deseo
cuando estoy en la calle,
es una ventana para asomarme
hacia dentro.
No me interesan las historias que se cuentan
con voces de extrañeza,
las historias donde no pueden invertirse los personajes.
Todo está escondido bajo las mesas
donde yo apoyo mi bebida.

Nadie llega para besar
tu propio deslumbramiento,
para planear la forma
de seguir viviendo.
La noche estalla cuando mis ojos
no te advierten; pero aquí nadie
se da cuenta de quien es el más
débil en lo innecesario.
No preguntamos nada,
no demandamos nada, y nos van
llamando asesinos,
violentos sacudidores de su dignidad.
Búscame dentro del bolsillo derecho de tus ojos.
No te detengas
y sigue tirando de mí.
Imagínate que me necesitas.
Me sobran razones para no razonarte nada
de lo que te digo.
Corre el riesgo de aporrear mi puerta,
de entrar y ocupar mis dientes,
de machacarme la cabeza después.

Eso bastará.


))((


Pon dos tortugas para arrastrar
nuestro carruaje
mientras recorremos el mundo.

Acaríciame durante el trayecto.


))((



UNA MIRADA


Pero no te lo agradezco.
Te tomo,
y vivo

( A Lowell)




Una última mirada. Una más.
Una mirada de decisión. Una
mirada de aclarar trampas.
Una mirada de licores sobre la alfombra.
Una mirada de invitación ;de regresar a
donde gimen las sirenas porque Ulises
no acude a su llamada; de despertar
a mi lado y más abajo aún.
Una mirada de cómplice.
Una mirada de penúltima hora.
Una mirada.
Una más.
Una última mirada.


))((


AL ESTE DEL EDEN
(película)




Más allá, desde un paraíso
que atemoriza porque no se ven
tus manos

y un diluvio de piedras
abre la ventana del mensaje.

Más allá…
Dios debió
maquillarnos
antes de la expulsión.


))((


CORAZÓN CANSADO




Todo el mundo tiene un corazón cansado,
y yo necesito una actitud nueva que me permita
enfrentarme a todos los derechos
que no me pertenecen.
Deberías aprender a pronunciar mi verdadero nombre,
y deberías golpear, sin fingir, el tiempo
y el lugar que no es un paraíso.
Todos tenemos el corazón cansado
y repetimos los mismos planes inútiles,
y no ardemos sobre nuestros perfiles.
Escuchamos una y otra vez la misma canción,
recitamos una y otra vez el mismo texto
como esperando el mensaje oculto,
la señal para salir y buscar.
Todo lo que necesitamos saber está
al lado izquierdo de nuestro pecho,
y nos importan más las botellas vacías
de Dylan Thomas, que todas las bodegas que poseéis;
y más, lo que todavía no está, que lo más profundo
de lo que os acompaña.
Sabemos que la luz no está muerta
y que la lluvia no es un regalo; sino una señal
que nos abraza sin detenernos.
sabemos que apretar los dientes
no significa retroceder, que la compañía de un fantasma
vale infinitamente más que vuestros congresos y partidos.

Y así, ahora que la noche viene
a bailar conmigo, y no siento miedo,
ahora que los hombres dedican diez segundos
a preguntarse antes de copular con sus esposas,
y no siento miedo; ahora que me conoces mejor
y sabes que, sobre todo, tengo un corazón cansado,
ahora que nada va demasiado bien,
me pregunto: si los perros pensarán
que aquí, todo es una broma.


))((


EXTREMO




Mi placer
era todo su placer…

Y se reía.


))((


ESA BATA




Ponte esa bata cinco segundos,
el tiempo preciso para quitarte
todo lo que te han enseñado,
para quitarte la respiración
no dedicada a mí,
el cansancio y las pesadillas,
los rezos, en voz baja, de tu madre;
para quitarte la sombra
de lo que creíste amar.

Cinco segundos,
el tiempo preciso para quitarte
esa bata.


))((


NO ES UNA ENFERMEDAD




Yo tengo tu caja de pinturas
Yo tengo el libro de poemas
de Breton
Yo tengo tus platos y
tu comida
el diccionario y
la máquina de escribir
Yo tengo tus zapatos y
tu abrigo
el jabón la colonia y
el peine
Yo tengo la cinta de July Driscoll
Yo tengo tu sombra.

No pierdas mi dirección.


))((


CITA A LAS SEIS




En la calle que me abrasa
como un infierno.
En tu costado derecho que es
mirarte, mirarte y desear.
En las lunas nuevas, donde
y cuando no soy fecunda.

A las seis sin confort,
como extranjera.

Para que me acompañes
a recorrer la ciudad.
Cítame a las seis en cualquier
estación para no despedirnos,
en un escaparate vacío.
reconóceme por el olor a ti.
Tócame nada más llegar.
A las seis en tu ternura.
Cítame para no regresar,
para un ritmo del que no me arrepienta,
para hacerme tu argumento.

Cítame a las seis
para dudar de todo,
menos de ti.


))((


Señora, tres leopardos blancos
se sentaron bajo el enebro.

(T.S.Eliot)




No solo
cuando los días son fiesta
y los lunes huelen a otro mundo.

No solo
cuando preparamos sabrosos manjares.

No solo
cuando te ríes porque él ha comenzado
a entonar una canción, y desafina
más que Dylan en sus mejores tiempos.

No solo
cuando amas más locamente que Breton
o que Apollinaire a Lou.

No solo
cuando encendemos diez minutos de delirio,
cuando compramos flores engañando al fin de mes,
cuando creemos haber superado todo el temor.

No solo
al mover tus caderas con los Rolling,
al hacer brujerías una noche,
al pisar distraídamente una cucaracha,
al hablarme de lo que te invade cuando
oyes lamentarse a tus padres.

No solo
cuando todo lo que perdemos
es todo cuanto tenemos.


))((


APODERANDOSE DE MI




Bebemos ron durante toda la tarde,
cenamos despacio mientras me dejas
mirarte a los ojos.
No saludamos a ningún conocido
prolongamos el tiempo porque
conocemos nuestro oficio
no nos olvidamos nuestra piel
bajo ninguna mesa
te confieso lo que deseo
me prometes lo que busco
me desnudas
atacas lo que conservo
planeamos un viaje
lamo tus ojos
pones descuido en ninguna parte
pareces un avión
pareces un pájaro
pareces una afirmación
no hay publico que juzgue
perdemos moral y zapatos
hablamos de un sueño
nos convencemos de ser incurables
de estar en desahucio.


))((


PATRÓN MODELO




Solo, que quien protagonizaba la película
no se parecía demasiado a ti.
Quería estar a salvo de los arañazos
que marcan la cara a los traidores,
contentarme con tener mis piernas
-aunque duelan-
y transgredir las leyes que prohíben
escapar de esta cloaca.

El tiempo es una montaña pervertida
cuando no te reconozco,
y siempre que el sol sale
hay un tesoro que me gustaría entregarte.
Nunca se está demasiado tiempo bien acompañado,
nada explica la escritura de nuestros testamentos.
Todos conocen lo que nos avergüenza,
y lo que fue un pequeño acuerdo
en un día cálido.

Yo he elegido ya.
Antes de bifurcarse el camino
había huido para refugiarme
en tu memoria.
Nada hay que corregir sobre
nuestros lienzos.
Solo hay un modelo
que nos interesa a ti y a mí.


_









EPÍLOGO
(Poema de Adriene Rich.
"Antología Poética 1951-1981" Traduccion Miriam Díaz-Diocaretz. Visor.1986, Madrid.)

<<Todas mueren a los quince>>, dijo Diderot,
y se convierten en leyenda y parte en tradición.
Sin embargo, aún ojos sueñan con inexactitud
tras ventanas cerradas que se empañan con vapor.
Deliciosamente, cuanto pudimos haber sido,
cuanto fuimos -fuego, lágrimas,
ingenio, gusto, ambición consumidos-
agita como el recuerdo de un adulterio no consumado
el agotado y flácido pecho de nuestros años maduros.








"Todas mueren a los quince".
(c) C.Dolores Escudero.
Finalista Premio "Cavallers de Neu", 1986
Editorial MALVARROSA/ poesía.
Valencia. 1988

 

FUGIDO PARA JÖRG BASSLER

FUGIDO PARA JÖRG BASSLER

FUGIDO PARA JÖRG BASSLER 




                                                     Pero tú, muerto 
                                                     Ya no puedes llorar, llorarme.
                                                     Dime. 
                                                    (Insomnio)

                                                                                                   J.A.Valente





Siempre contra mi misma. Valiente o déspota, prepotente o despiadada; yo,
para conmigo, hasta cierto punto, cruel.






Aniversario de la muerte del –segundo, primer- padre.
Vacío absoluto de sentimientos y sensaciones.
Posiblemente patetismo, sea el vocablo más exacto.





¿Cómo aliviar el peso de esta permanente melancolía?





Poder contemplar, por un instante, en ruinas el paisaje del presente.





Madrid: falenas repugnantes. Ser una falena repugnante. Cinismo de alas ciegas.





He apostado, fuerte, contra mí misma.





El marco trópico de la terraza nocturna. Desierto matutino. Apenas mis heridas,
las tuyas, las vuestras.
Algo de Jazz mientras sucede la tarde.





Nadie más acariciador que yo de la soledad. Un rumor. ¡Vae Victis!, un rumor.
La soledad tiene ecos, que sólo la soledad conoce. Oníricos, sin duda.





Demasiado inocente; sobre todo: mi perversidad y mis lágrimas.
(mi plegaria de las tuyas)





Oración de casi madrugada.
Orar es hablar con Dios.
Este silencio espeso, y los labios bisbisando.





“…nombraba las lágrimas varias veces
en su canto y las hacía llorar…”
(Antonio Mengs)






¡Hacer llorar a las lágrimas, nombrándolas!; que hermosísima imagen, no
demasiado imaginada… y al fin: si nombrar es poseer; ¿cómo no llorar?.





Nada de Mí, me une a mí.





Recapacitar y recapacitar. Tratar de encontrar la coraza con la que me
protejo del mundo. Sé que existe. Sé que jamás me despojo de ella;
pero ¿qué es, cual es, como es?. Una sombra ajena a mi voluntad que
no me abandona.





18.07.2000. Ginebra.
Ha muerto José Ángel Valente.
El Vacío se llena de Vacío y rebosa Vacío.





¡Tanta debilidad! ( pan blanco ) es difícil de resistir.





Florecía en la tiniebla.





Lamentarlo todo; tal vez, sólo un pretexto.






Escrúpulos de dañar, aún, con la verdad. Mera cobardía.
No merecer más calificativo.






En un paisaje se puede perecer.






El río de las humedades en mi memoria. Su visión, siempre, fuera de tiempo.
Permanente erial del presente.






No es estar. Es como estar.






¿Qué ha sido perdonar, si no he podido olvidar?





Todo estaba escrito, premeditado. No cabía, antes o después, la sorpresa.
¡Maldita sea!
Representación teatral perfectamente interpretada.

Ni un solo resquicio para la imaginación.







Hielo
Hielo





40º desnudan el alheli. La perra negra, se motea en blanco y rosa.






Es precisamente "ese" meter el bisturí dentro de la anatomía del texto, lo que le descubre, y lo que le otorga su valor. Lo resiste o no lo resiste.
Cuando los "fragmentos", por desamparados que estén, son Literatura por si mismos, es el momento de reconocer, de decir, que estamos ante algo valioso, único, universal.
Me confieso una descuartizadora de textos, una exploradora de las minas de
oro de los "fragmentos".





Pavor a los prolegómenos. Ningún miedo a la muerte. Ningún deseo de no
querer morir





Apenas una concesión: seguir concisa.


























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